Exposición
by sebas78 on Jun.14, 2010, under Fotografía
Luego de apretar el botón de disparo, una fotografía puede resultar en una imagen muy clara, muy oscura o con el balance correcto de luz, claridad y sombras. Muchas veces, tanto para el fotógrafo profesional como para el amateur, cuando usamos el modo manual de nuestra cámara, sacar fotografías en condiciones lumínicas un tanto engañosas puede ser irritante.
Una fotografía que resulta con mucha luz (sobre expuesta), es una imagen donde los tonos blancos son muy brillantes, casi incandescentes y los colores se diluyen perdiendo su tonalidad natural, parecen lavados o desteñidos. Por el contrario, una fotografía oscura (sub expuesta), es una fotografía donde reinan las sombras y los tonos oscuros. Es una fotografía que carece totalmente de luminosidad.
Por que suceden este tipo de situaciones? Por que la ‘exposición’ del material fotosensible encargado de capturar la imagen, ya sea película fotográfica o el sensor de la cámara, no fue suficiente para procesar la cantidad de luz necesaria para obtener una fotografía correctamente expuesta o con el balance correcto de luz y sombra.
Muchas veces una fotografía sub expuesta o sobre expuesta puede ser retocada en algún tipo de software del estilo Photoshop o similar y ser finalmente recuperada, pero dicho trabajo puede llevarnos un tiempo considerable frente a nuestro computador y considerando el gran número de fotografías que sacamos, se traduce en largas horas batallando con el mismo.
Para evitar dicha perdida de tiempo, lo mejor sería cada vez que tomamos una fotografía hacerlo con la exposición correcta. Eso podría ser muy fácil en el modo automático (aunque a veces también puede ocasionar problemas) y bastante sencillo en el modo semi-automático, donde nosotros simplemente elegimos el valor de apertura focal o velocidad de disparo y la cámara nos da el valor complementario para obtener una fotografía correctamente expuesta de acuerdo a los estándares que tiene prefijados. Pero si queremos poner algo de creatividad utilizando el modo manual, o las condiciones lumínicas son lo suficientemente complicadas como para obligarnos a usar el modo manual de la cámara, el amplio espectro de posibilidades y opciones para configurar puede dejarnos atónitos, sin saber siquiera como empezar. Encontrar el conjunto de valores correctos que pueda darnos una fotografía bien expuesta puede llevarnos muchos intentos por el único método de ensayo y error. Como resultado, el sujeto se movió, la oportunidad de fotografía se perdió y lo que es peor, el estado de frustración puede ser tal que nos encierre en el mundo de las fotografías en modo automático impidiéndonos la posibilidad de ser creativos.
Como hacer entonces para encontrar el conjunto de valores correctos para cada situación? Aprenderse de memoria una lista enorme de datos seria muy difícil y poco recomendable. Sin embargo, nuestra propia cámara puede ayudarnos al respecto. Al componer una fotografía, el propio medidor de luz de nuestra cámara nos indica si la fotografía tiene una exposición correcta o incorrecta cuando el indicador en la base del visor se encuentra situado en la posición media o ‘cero’. Pues como utilizamos tan valiosa herramienta para obtener el el conjunto de valores correctos? Simplemente elegimos la apertura o la velocidad de disparo que se adecuen a nuestra fotografía y luego ajustamos el valor siguiente hacia uno de los extremos del dial, hasta que el indicador nuevamente vuelva a mostrar el balance correcto posándose en la posición cero.
Es un método muy rápido y casi infalible para obtener una fotografía bien expuesta sin reparar demasiado en las relaciones matemáticas que pueda implicar una correcta exposición y las cuales solamente competen al equipo de fabricación de la cámara.
