Tener una cuenta en Facebook es algo sumamente común hoy en día. Básicamente es una extensión de las horas que compartimos con nuestros amigos y conocidos en el colegio, el trabajo, el barrio o cualquier otro lugar donde conoces y te relacionas con diferentes tipos de personas. Es como un diario impersonal donde contamos lo que hicimos durante el día y nos enteramos lo que hicieron los demás y así satisfacer nuestra necesidad de sentir que alguien se interesa por nosotros. Pero que información estamos compartiendo y con quién?
En nuestro afán de transmitir compartir nuestras actividades tenemos conductas que nos pueden jugar una mala pasada, especialmente cuando nuestra conducta dentro de la red social es extrovertida y desinteresada de lo que estamos compartiendo. Sin embargo debiéramos tener ciertas precauciones para conservar nuestra privacidad mínima y nuestra propia seguridad personal. Acá te dejo cinco puntos a tener en cuenta.
- Configurar nuestra cuenta para que los amigos de nuestros amigos tengan acceso a nuestro perfil: Leí por ahí que quien no tiene una cuenta en Facebook tiene algo que ocultar, pero tenerla tampoco significa que todo el mundo puede enterarse de nuestra vida privada. En Facebook compartimos con las personas que nos interesan, sin embargo, dependiendo de los niveles de seguridad que tu configures en tu cuenta los amigos de tus amigos pueden tener total acceso a lo que tu compartes en tu perfil y time line sin siquiera tenerte como contacto. En esas condiciones no tenemos control sobre quien tiene acceso a nuestras actividades, datos, relaciones y comentarios.
- Aceptar como contacto gente que no conocemos: Muchas veces aceptamos peticiones de contactos de amigos por que simplemente tenemos un amigo en común, pero la verdad es que nosotros no tenemos idea de cual es la relación de nuestro amigo con esta persona y si en verdad es una persona confiable o un perfil falso. Aceptar como contactos a personas que no conocemos es abrirle nuestras vidas a personas que no tenemos idea quienes son y mucho menos de cuales son sus intensiones.
- Subir fotos sin clasificar. Una imagen vale mas que mil palabras. Con una simple fotografía alguien puede obtener información sensible sobre nosotros como lugares que frecuentamos, barrio donde vivimos, incluso la calle y número de puerta. Si alguien quiere acercarse a nosotros no tiene mas que buscar en nuestras fotos y ver a donde vamos a bailar, a tomar un trago, donde estudiamos y con quien comúnmente asistimos y nos relacionamos. Otro punto importante a tener en cuenta cuando subimos nuestro álbum completo a Facebook es que las fotografías pueden ser fácilmente grabadas en un disco duro y modificadas o utilizadas con malos propósitos, aunque no sea el objetivo primario hacernos daño. Una foto de una adolescente en ropa interior, traje de baño o en poses seductivas puede terminar en una grupo de fotografías donde la temática sea de contenido erótico y no inocente o de broma como fue la foto tomada en primera instancia.
- Postear datos personales importantes inadvertidamente: Nuestro email, fecha de nacimiento y dirección son datos comunes que muchas veces compartimos en Facebook. Incluso nuestro número telefónico muchas veces aparece en nuestro perfil y no es tan disparatado por que nuestros verdaderos amigos debieran conocer gran parte de esa información de antemano. Sin embargo, alguien que quiera apoderarse de nuestra cuenta con algún fin, o tener acceso a nuestro email, cuenta de esa forma con información muy importante para su causa y con un poco de astucia y suerte podría causarnos un inconveniente mayor.
- Asumir que todos en la red son buenas personas: Por último pero no menos importante, somos seres confiados. Por que alguien quisiera hacerme daño a mi? Por que justamente yo? o que puede hacerme el si en la foto de perfil es un tierno? Si conocemos a una persona nosotros tenemos una idea de quien es y como actúa incluso si no es de nuestro mayor agrado, pero cuando se trata de un extraño debemos asumir que todos los comportamientos son normales en esa persona. Nos pueden gustar o no, pero no precisamente vamos a pensar que quiere apoderarse de nuestra identidad o robarnos fotos para retocarlas y ponerlas en una pagina porno. Sin embargo no todas las caras lindas en Facebook son buenas personas o personas reales. Debemos tener cuidado con lo que hacemos, contamos y con quien nos relacionamos. Sobre todo debemos tener en cuenta que por una simple broma pueden hacernos daños irreparables.
No tengas miedo de tener una cuenta en alguna red social, solo ten cuidado con quien te relacionas, en que forma y que compartes con ellos. Se precavido y disfruta de tus amigos.
RSS Feed
Twitter

Posted in
Tags: 
